31 mar 2016

SEMANA DE ORACIÓN

ESQUEMA DE LA LITURGIA DE LA PALABRA EN LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS.
            La celebración tendría lugar en la Iglesia parroquial de San Pedro, en la Isleta. Las Palmas de G. C. Este barrio se caracteriza por una gran mezcla de culturas. A la celebración estarían invitados por la parroquia representantes de las distintas Iglesias y grupos de fieles que puedan habitar en el barrio, entre ellos: Iglesia Cristiana Evangélica, Iglesia Bautista, Iglesia Pentecostal, Iglesia Adventista del 7º Día, Iglesia Ortodoxa, Iglesia Anglicana.
I Introducción.
            Los celebrantes entran llevando la Biblia, una vela encendida y un cuenco de sal y cantando el himno "Juntos como hermanos".
            El celebrante da la bienvenida:  "Queridos amigos en Cristo, nos  reunimos para esta celebración de oración y unidad, damos gracias a Dios por nuestra dignidad de cristianos y nuestra vocación. [...] Este año oramos con los cristianos de Letonia,...
II Oraciones al Espíritu Santo.
Que la asamblea responde: Espíritu Santo, ven sobre nosotros.
III Oración de reconciliación.
IV Proclamación de la palabra de Dios.
Lector:
 La Palabra de Dios que vamos a oír es una explosión de amor en nuestras vidas. ¡Oigan y vivirán!
Asamblea: Te damos gracias, Señor.
Tomamos como referencia el día 6. Con el título global de: "Escuchen lo que he soñado"

1ª Lectura: Génesis 37, 5-8 Escuchen lo que he soñado.
2ª Lectura: Salmo 126 Creíamos estar soñando.
3ª Lectura: Romanos 12, 9-13 Ámense de corazón unos a otros como hermanos y que cada uno aprecie a los otros más que a sí mismo.
Evangelio: Juan 21, 25 Ni en el mundo entero cabrían los libros que podrían escribirse.

La división entre los cristianos duele. Lo sufrimos aquí en nuestro propio barrio, somos incapaces de estar unidos entorno a la mesa del Señor. Traemos a nuestro día a día las rivalidades ancestrales. No podemos esperar a que los grandes patriarcas o los obispos, ni siquiera el simple presbítero nos dé una respuesta mágica que ponga fin a esta desunión, debemos responder individualmente, pensando más en lo que nos une como vecinos que en lo que nos separa como creyentes.

Comentario

Génesis 37, 5-8. No es de extrañar que entre tantos hijos de Jacob, surjan diferencia y discrepancias. José tiene un sueño, que en aquellas épocas se interpretaban como mensajes de Dios. Uno de los hijos más pequeños es el origen del conflicto inter familiar, manifiesta tendencia y deseos de dominar a sus hermanos y a sus propios padres. La reacción de sus hermanos es violenta ya que no quieren postrarse ante él. La hambruna les hará recapitular la historia. Se postrarán ante él esperando la venganza, pero finalmente solo recibirán el perdón
.
El Salmo 126. Cuando el Señor cambio nuestra suerte, también nos habla de sueños, de los que han estado lejos de su tierra, en el exilio y vuelven a la casa común de Israel. Se alegran por el retorno al hogar.

Romanos 12, 9-13. El capítulo 12 de la Carta a los Romanos nos habla de las normas de la vida cristiana, no como persona aislada, sino formando con el Mesías un solo cuerpo. Para Pablo era un desafío constante mantener la unidad de aquellas Iglesias formadas por cristianos de tan diferente procedencia y costumbres tan opuestas.

            Al igual que José revela un sueño, Jesús nos revela una visión completamente nueva, una vida nueva, la vida en el Reino de Dios. Es una visión de unidad. Pero en lugar de alegrarnos como el pueblo de Israel cuando regresa del exilio, nos da miedo y actuamos como los hermanos de José.  Nos demanda como hace Pablo que cumplamos con las normas de la comunidad cristiana y que en definitiva formemos un solo cuerpo con el Mesías donde nos reencontraremos con hermanos y hermanas separados por un mutuo exilio.

            Juan nos termina diciendo que la obra de Jesucristo es inabarcable por parte del ser humano. Por mucho que se escriba sobre Jesús no agotaremos su obra. La obra de Jesús es una obra abierta de acogida. Por eso, aunque se haya escrito mucho sobre el ecumenismo, no nos podemos enrocar en acuerdos, en conversaciones y encuentros a alto nivel. La doctrina de Jesús no se adquiere en libros, sino en el seguimiento, en la misericordia, en el compartir con los hermanos y hermanas. En definitiva en el amor. Debemos dejarnos llevar por el Espíritu Santo que es vínculo de amor y es don de Dios. Debemos dejar que la unidad del Reino de Dios, anunciada por Jesucristo impregne nuestras vidas y nuestra misión que compartimos con nuestros hermanos y hermanas.

V Preguntas
·         ¿Debemos seguir considerando un sueño la unidad de los cristianos en Cristo?
·         ¿Crees que es suficiente, en la actualidad, la visión de la unidad del Reino de Dios para que las Iglesias se sientan llamadas a la renovación y al cambio?
·         ¿Estarías dispuesto a tomar iniciativas individuales que fueran proactivas con la renovación y el cambio?

VI Oración de esperanza

Pedimos por la unidad, para que el Espíritu Santo nos ilumine y nos guie en el camino de ser uno con Cristo.
VII Compartiendo la Paz
VIII Bendición y despedida.


Imitando al  grupo de trabajo de Letonia, invitamos como muestra de hospitalidad a todos los asistentes a compartir unos alimentos (que representan el pan y la sal), en el momento comunitario que sigue a la celebración.

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