27 nov 2015

Decreto Unitatis redintegratio (UR)

Decreto sobre el Ecumenismo:

Antecedentes históricos :
Hablar de una sola Iglesia desde los inicios plantea muchas dificultades. Existían distintos modelos de Iglesia: (Las tradición Paulina, de tradición Petrina, las Joánicas, las de tradición de judíos/gentiles de Mateo, ...etc). “Pero no se puede demostrar que ninguna de esas Iglesias hubiese roto la koinómia o comunión con las otras. [...] Si las iglesias han aceptado el canon de la Biblia, no pueden permitir que sus preferencias silencien ninguna voz bíblica. [...] en un cristianismo dividido, en lugar de leer la Biblia para asegurarnos de que tenemos razón, haríamos mejor en leerla para descubrir lo que no hemos escuchado.”(1)
El cardenal W. Kasper, hace un repaso por la historia del ecumenismo en su intervención en 40 aniversario de la promulgación del Decreto. Se inserta en el contexto del movimiento ecuménico nacido en el siglo XX fuera de la Iglesia católica, con la creación en 1948 del "Consejo ecuménico de las Iglesias". La Iglesia católica miró con prevención este movimiento. Su aceptación por parte del concilio Vaticano II, (C.V. II,) tiene raíces que se remontan a la teología católica del siglo XIX: Johann Adam Möhler y John Henry Newmann, se pueden considerar precursores y pioneros. Otros acontecimientos a nivel oficial prepararon el camino. Antes del C.V. II, los papas estimularon la oración por la unidad y la Semana de oración por la unidad de los cristianos. León XIII y Benedicto XV prepararon la apertura ecuménica. Pío XI aprobó las "Conversaciones de Malinas" con los anglicanos. Pío XII apoyó expresamente el movimiento ecuménico, subrayando que en su origen estaba la acción del Espíritu Santo; además, publicó una serie de encíclicas innovadoras. Sería erróneo ignorar esta continuidad fundamental, considerar el Concilio como una ruptura radical con la Tradición e identificarlo con la llegada de una nueva Iglesia. (2)
A otro nivel se dieron iniciativas: la de los benedictinos de Amay, Bélgica. con su revista Irénikon (1926); los dominicos franceses con su boletín Istina. Actuaciones a nivel personal: el arzobispo N. Söderblom, de Upsala; o el laico Victor Carlhian, o el cardenal Mercier.(3)

Desarrollo del Decreto sobre el Ecumenismo (4)
El 25 de enero de 1959, Juan XXIII, en su anuncio de convocar un Concilio Ecuménico, hace mención a “...la invitación a las comunidades separadas para la búsqueda de la unidad.” Lo materializó invitando a autoridades de las diferentes Comuniones cristianas a enviar observadores; y creando un Secretariado para la Unidad de los cristianos. El movimiento ecuménico tiene por fin el demostrar que la Iglesia católica es la morada paterna de todos los cristianos. Se plantean distintos temas: no se acepta la communio in sacris; se recomienda la colaboración entre cristianos en materia social; en cuanto a las Iglesias orientales se pide que el Concilio debe sugerir medios más eficaces que los usados hasta el momento, se constatan las diferencias en liturgia, teología, canonicidad, pero
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(1)Brown, Raymond E. LAS IGLESIAS QUE LOS APÓSTOLES NOS DEJARON. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1986. Conclusión. pág. 144
(2) Conf. sobre el 40 aniv. de la promulgación del D.C. "Unitatis redintegratio” (11-13 nov.. 2004) Card. W. KASPER, Pte. Cons. Pontificio para la promoción de la Unidad de los cristianos.
(3)Thils, G. EL DECRETO SOBRE ECUMENISMO. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1968. pág. 10
(4) ibid. Introducción. pág 17-34


el Concilio reconoce el derecho de la Iglesia oriental a gobernarse según disciplina propia y particular y propone una revisión eventual de las estructuras eclesiásticas.
El Secretariado por la Unidad, tenía preparado un Decreto pastoral, que no llegó a ser propuesto. Le siguen tres exposiciones o modos de interpretar el ecuménismo:
  • Mejor conocimiento de los hermanos separados.(Ecumenismo de encuentro y diálogo)
  • La oración por la unidad (Ecumenismo espiritual)
  • Cooperación con los hermanos separados (Ecumensmo social y humanitario)
Además el decreto trataba de lo que hay que reconsiderar en el interior de la misma Iglesia católica. Para terminar la primera sesión se pidió un solo documento que uniera los tres proyectos.
La segunda sesión (18 noviembre 1963) se inició con el siguiente esquema:
I Principios del ecumenismo católico.
II Ejercicio del ecumenismo
III Los Cristianos separados de la Iglesia católica.
IV Relaciones de los católicos con los no-cristianos y en especial con los judíos.
V La libertad religiosa.
Los capítulos IV y V , se solucionaron con la creación de sendas subcomisiones: De Judaeis, cuya intención primordial: hacer un gesto solemne contra el antisemitismo nazi y De libertate religiosa, que afectaba a otras Constituciones. Son los tres primeros capítulos los que formarán el decreto final, bajo el título: Los principios del ecumenismo católico.
Este texto ya corregido se presentó a la tercera sesión, donde después de algunas modificaciones y listo para la votación definitiva, el 20 de noviembre de 1964, el Secretario general del Concilio, comunicó el día 19 a los Padres conciliares, que ese mismo día recibirían una lista de 19 cambios (5) propuestos por el Soberano Pontífice. La Asamblea quedó muy sorprendida. La explicación, según G. Thils,(6) es que el Papa actúo in extremis buscando una unanimidad conciliar, apaciguando a un grupo de teólogos que podrían haber resultado problemáticos, buscando diferir la promulgación o predisponer negativamente a los Padres. R. P. Congar (7) escribe. “¿Por qué callar? Cierto es que las correcciones , y más aún quizás el modo en que han sido hechas, han producido sobre la mayoría de los Padres penosa impresión, y más aún en los observadores”
El sábado 21 de noviembre de 1964, promulga Pablo VI el Decreto De Oecumenismo; Este documento fija para la Iglesia católica un cambio de rumbo. .

DECRETO SOBRE EL ECUMENISMO:
PREÁMBULO: (8)
Objetivo: Promover la restauración de la unidad entre los cristianos.
Idea central: La una y única Iglesia de Cristo dividida.

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(5)Según P. Rouquette, “el Papa había presentado al Secretariado unas cuarenta enmiendas…” Thils, G. EL DECRETO SOBRE ECUMENISMO. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1968.
(6) ibid. Pág.28
(7) ibid Pág 29
(8) Concilio Vaticano II. Documentos. Ed. DABAR. México D.F. 2000. Decreto sobre el ecumenismo. Pág. 444-462


Realidad: Deseo de unidad entre los hermanos separados. 
Finalidad del documento: Proponer a los católicos los medios con los que ellos mismos puedan responder a esta vocación.

CAPÍTULO I (9)
PRINCIPIOS CATÓLICOS SOBRE EL ECUMENISMO(10)
Unidad y unicidad de la Iglesia: 2. Se inserta la Iglesia en la Historia de la Salvación. La eucaristía significa y realiza la unidad de la Iglesia. El Espíritu realiza la comunión de los fieles y los une a Cristo. Cristo encomienda a los Doce la tarea de enseñar, gobernar y santificar. Los hermanos separados y la Iglesia: 3. En la historia de las separaciones, sus miembros actuales no son responsables. Los distintos elementos constitutivos de la Iglesia de Cristo: Espíritu Santo, vida de gracia divina, carismas, ministerios, Bautismos, Eucaristía; son también elemento de salvación en las Comuniones cristianas no católicas. Sólo en la Iglesia Católica puede alcanzarse la plenitud total de los medios de salvación. Ecumenismo: 4.El concilio nos exhorta a trabajar por la tarea ecuménica. El testimonio cristiano católico no es un monopolio. también las Iglesias separadas son signo del Señor. Por “movimiento ecuménico” se entienden las actividades e iniciativas dirigidas a fomentar la unidad de los cristianos. El concilio desea que una vez superados los obstáculos nos unamos en la celebración eucarística. Guardando la unidad en lo necesario y practicando en todo la caridad. Es necesario que los católicos reconozcan los bienes verdaderamente cristianos procedentes del patrimonio común.

CAPÍTULO II (11)
PRÁCTICA DEL ECUMENISMO.
5. La unión afecta a todos: El restablecimiento de la unión atañe a toda la Iglesia. 6. La reforma de la Iglesia: La renovación de la Iglesia tiende a la unidad. Es fidelidad de su vocación. 7. La conversión: El verdadero ecumenismo no se da sin la conversión interior. Es un don del Espíritu Santo. 8. La oración unánime: La oración pública y privada por la unidad de los cristianos, se debe considerar el alma del movimiento ecuménico. 9 El conocimiento mutuo de los hermanos: Es necesario conocer la mentalidad de los hermanos separados. 10. La formación ecumenista: Las materias de teología, historia y otras, se deben enseñar en clave ecuménica. 11 Modo de exponer la doctrina de la fe: La manera de exponer la fe católica no debe convertirse en obstáculo para el diálogo ecuménico. 12 La cooperación con los hermanos separados. Se impone una amplia colaboración en el ámbito social del mundo moderno.

CAPÍTULO III(12)
LAS IGLESIAS Y COMUNIDADES ECLESIALES SEPARADAS DE LA SEDE
APOSTÓLICA ROMANA.

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(9) Ibid. Cap.
(10) En el documento de la segunda sesión, éste I capítulo, se denominaba. PRINCIPIOS DEL ECUMENISMO CATÓLICO. Se cambió para evitar que los representantes de las Comuniones separadas pensasen que la Iglesia católica intentaba convertirse en líder del ecumenismo.
(11) Concilio Vaticano II. Documentos. Decreto sobre el ecumenismo.
(12) Cap. II Ibid.. Cap. III


I. CONSIDERACIÓN PECULIAR DE LAS IGLESIAS ORIENTALES.
14. Carácter e historia. Las Iglesias de Oriente y Occidente, durante siglos siguieron su camino, unidas en la comunión de fe. Las Iglesias de oriente poseen desde su origen un tesoro (liturgia, tradición, ordenamiento jurídico). La herencia recibida por los Apóstoles fue recibida de diferentes formas y maneras. 15. Tradición litúrgica y espiritual. Estas Iglesias tienen verdaderos sacramentos y sucesión apostólica. 16 Disciplina propia de las Iglesias orientales. Se guían desde los primeros tiempos, por sus propias disciplinas. 17. Exposición de los misterios en las Iglesias Orientales: Todo ese patrimonio espiritual, litúrgico y disciplinar pertenece a la plena catolicidad y apostolicidad de la Iglesia.
II LAS IGLESIAS Y COMUNIDADES ECLESIALES SEPARADAS EN OCCIDENTE. 19. Condición propia de estas comunidades. Diversidad de origen, discrepancias de gran peso. 20. La confesión de Cristo. Todos los cristianos que reconocen públicamente a Jesucristo como Dios y Señor. 21. Estudio de la Sagrada Escritura. Las Sagradas Escrituras son un instrumento precioso para lograr la unidad. 22. La vida sacramental. El bautismo constituye un vínculo sacramental de unidad. 23. La vida con Cristo. Aunque hay diferencias en lo referente a la moral, estos hermanos se nutren de la fe en Cristo y se fomenta el bautismo y con la Sagrada Escritura.
Conclusión: Que las iniciativas de los católicos progresen unidas a las iniciativas de los hermanos separados.

BIBLIOGRAFÍA:
Brown, Raymond E. LAS IGLESIAS QUE LOS APÓSTOLES NOS DEJARON. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1986. Conclusión. pág. 144

Concilio Vaticano II. Documentos. Ed. DABAR. México D.F. 2000. Decreto sobre el ecumenismo. Pág. 444-462

Thils, G. EL DECRETO SOBRE ECUMENISMO. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1968. pág. 10

Vercruysse, Jos E. TEOLOGÍA ECUMÉNICA. EVD. Navarra, 2011. pág. 147-150.



1 comentario:

  1. Perfecto Bruno. Muy buen trabajo. Las citas correctas. Espero que te ayude de cara al examen. Saludos.

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